Manzana roja símbolo de Mónica Nájera

Nuestro Plan para Transformar la Educación en México


Las propuestas de Mónica Nájera parten de una convicción: la educación debe formar mejores ciudadanos y transformar la sociedad. Este plan se articula en tres ejes —valores en niños y jóvenes, Escuela para Padres y uso responsable de celulares y redes sociales— para fortalecer la formación integral desde las aulas y el hogar.

Cada propuesta fue construida a partir del diálogo con maestras, maestros, padres de familia y comunidades en todo Baja California. No son promesas vacías: son compromisos con ruta, presupuesto y mecanismo de seguimiento ciudadano.


Maestra mexicana al frente de su salón de clases
Símbolo eje calidad docente

EJE 1

Valores en niños y jovenes


Los propios focus groups del proyecto documentan que el sistema educativo es hoy el único espacio con vocación y estructura para intervenir sobre un déficit que ya rebasó el aula: la falta de autorregulación emocional escala de la primaria al bullying universitario (PE4), y la ausencia de respeto descalibra al magisterio en escuelas públicas y privadas por igual (H2). Varios planteles ya están creando por iniciativa propia materias de habilidades socioemocionales (PE3), lo que confirma que la demanda es real, no aspiracional. Impulsarlo desde el sector educativo —y no dejarlo a la familia o a la sociedad— es indispensable porque la escuela es la única institución con alcance universal, continuidad de varios años y autoridad pedagógica para formar hábitos, no solo transmitir contenidos; además, sin este anclaje institucional el valor se enseña en un salón y se contradice en la calle (PE1), por lo que el programa debe partir del aula para tener alguna posibilidad de sostenerse.


    Nuevo título
Símbolo eje infraestructura

EJE 2

Escuela para padres


El hallazgo HEP es categórico: de nada sirve enseñar valores en la escuela si no se refuerzan en casa con ejemplo vivencial. Los propios docentes señalan que el programa actual de escuela para padres es opcional, reactivo (solo para familias con alumnos conflictivos) y choca con horarios laborales, por lo que no llega a quien más lo necesita; las madres, por su parte, describen una inversión de responsabilidad donde se le pide a la escuela resolver lo que no se controla en casa (HP2). Impulsar esto desde el sector educativo es la única vía viable porque es la escuela —no el gobierno ni las familias aisladas— quien tiene el vínculo cotidiano con los padres y la posibilidad de articular un currículo paralelo, obligatorio o cuasi-obligatorio, en horarios compatibles y con pedagogía vivencial. Sin esta pieza, el proyecto de valores en niños se diluye por falta de refuerzo en casa.


Niños usando tablets en aula escolar equipada
Niñas y niños indígenas en aula intercultural bilingüe
Símbolo eje inclusión

EJE 3

Restricción de redes sociales y uso de celulares en menores


El hallazgo HX describe una paradoja de consenso pasivo: todos —docentes, madres, autoridades— coinciden en que el uso de dispositivos es un problema grave, pero nadie actúa individualmente para resolverlo. Es precisamente el argumento más fuerte para que la restricción no dependa de la exhortación o la buena voluntad, sino de una norma que nivele la cancha para todos los actores a la vez. Los patrones del corpus refuerzan la urgencia: la dependencia tecnológica y el aislamiento post-pandemia (PE2), y una petición explícita de los propios padres para que la escuela ponga límites que ellos no logran sostener en casa (HP2). El sector educativo debe encabezar esta iniciativa porque es el espacio donde el problema se manifiesta de forma más visible y medible (atención, convivencia, violencia entre pares) y porque una regulación sin respaldo escolar carece de mecanismo de aplicación cotidiana.

Símbolo preguntas frecuentes